Venezuela: ¿Intervenir o no Intervenir?

25/03/2014 § Deja un comentario

Venezuela: ¿Intervenir o no Intervenir?

 

Una columna publicada en la página del Diario Estrategia: http://www.estrategia.cl/detalle_columnista.php?cod=9027

 

El viernes pasado, la Organización de Estados Americanos (OEA) rechazó escuchar a la diputada venezolana María Corina Machado. La figura emblemática de la oposición al presidente Nicolás Maduro, buscaba hablar en una sesión del Consejo Permanente para denunciar los actos del Gobierno venezolano en la crisis que sacude a su país. El rechazo de la OEA llevó al diario El País a afirmar que el mismo Consejo “silenció a la oposición venezolana.”

¿Por qué ese rechazo? Por una razón simple. Desde su fundación en 1948, la OEA tiene por misión asegurar la paz entre los países del hemisferio. Es decir, se concentra en las relaciones internacionales salvo en dos contextos precisos: si hay un golpe de Estado en un país miembro o si un Gobierno solicita la participación del Organismo para ayudarle a resolver un problema interno.
La OEA no hubiera escuchado al diputado Guillermo Teillier reclamar contra el Gobierno Piñera y no escucharía al senador Iván Moreira reclamar contra el Gobierno de Bachelet. Simplemente porque no sirve para eso. En ese sentido, tuvo razón en no escuchar a la diputada Machado. Lo anterior, independientemente de la validez de varios de sus reclamos y de los excesos perpetrados por el Gobierno Maduro cuya elección, cabe recordarlo, fue un proceso más que cuestionable.
La crisis en Venezuela es una crisis interna. Si aceptamos como válido el principio de soberanía, no les corresponde a los demás países involucrarse en los temas internos de ese país. Aquellos políticos que unos años atrás condenaban a los organismos internacionales que criticaban al Gobierno Piñera por la política hacia las comunidades mapuche, el comportamiento de Carabineros durante las protestas estudiantiles o las leyes chilenas con respecto al aborto y el matrimonio homosexual, deberían ser coherentes ahora con su postura contra “las injerencias extranjeras en la política interna”.
Reconocer la soberanía y no entrometerse significa también ser pasivo ante actos represivos que un Estado pueda cometer contra sus ciudadanos. Lo cual puede equivaler a ser “cómplices pasivos” de abusos y contribuir a su ejecución. Por otro lado, ser protagonista de un conflicto en otro Estado significa meterse en la política partidista, lo cual no sirve para la política exterior y los intereses del país. Frente a esa tragedia griega en la cual sólo parece haber alternativas malas, la mejor estrategia para Chile y el conjunto de sus políticos es estar atentos y tender la mano al Gobierno venezolano para convencerle, en base a la experiencia chilena, de aceptar un real diálogo con la oposición.

El poder de la calle y el poder de los políticos…

14/03/2014 § Deja un comentario

De marchas y dobles estándares…

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Protesta en Crimea. Fuente: http://www.bbc.co.uk/mundo/video_fotos/2014/02/140227_video_boletin_noticias_re.shtml

© Sébastien Dubé

El escenario político nacional e internacional se encuentra marcado por distintos eventos que involucran el derecho a la protesta en regímenes democráticos y su impacto sobre los dirigentes. ¿Cuándo las protestas fortalecen la democracia? ¿Cuándo, al revés, debilitan y amenazan el orden institucional? ¿Cuándo son legítimas y cuándo dejan de serlo? Claramente, estamos asistiendo a una demostración de que las posturas de los políticos al respecto son el producto de cálculos e intereses propios. Es decir, precisamente lo que muchas protestas contemporáneas cuestionan primero y ante todo.

El presidente Nicolás Maduro ha llamado en varias ocasiones a “la calle” a defender la revolución bolivariana iniciada por su antecesor Hugo Chávez. Pero ahora hora que la misma calle empezó a debilitar a su Gobierno, el mandatario acaba de anunciar su voluntad de adoptar medidas para “extinguir las protestas”[i].

Del otro lado de la Cordillera, las protestas sociales también empezaron a molestar a las autoridades lideradas por la presidenta Cristina Fernández. El 13 de marzo, el diario El País reporta declaraciones de la mandataria indicando una voluntad de “regular las protestas” considerando que “no se puede impedir que la gente vaya a trabajar y complique la vida al otro”. Para quien sigue aun de muy lejos la política argentina, resulta fascinante la altísima capacidad de sectores peronistas – y del propio kirchnerismo – de instrumentalizar y cooptar a los movimientos sociales para promover sus fines políticos. Los piqueteros del 2001 y los vecinos de Gualeguaychú que bloquearon durante años un puente fronterizo con Uruguay, han recibido el beneplácito apoyo del Gobierno cuando éste último lo estimaba políticamente conveniente.

Lo mismo ocurre en otras regiones, revelando las contradicciones fundamentales de la política internacional. Los manifestantes ucranianos que buscaron el alejamiento de Rusia, obtuvieron el apoyo de los países occidentales pero los manifestantes de Crimea – sobre todo los rusoparlantes – que piden el acercamiento con Rusia, fueron acusados de ser manipulados por el régimen ruso de Vladimir Putin. En la Siria ensangrentada pero cada día más olvidada, las protestas contra la dictadura de Al-Assad fueron apoyadas por los líderes occidentales sin reserva… hasta que pudieran beneficiar a grupos terroristas como Al-Qaeda. En ese último caso, cabe recordar los llamados del mismo Putin en contra de la injerencia internacional y en nombre del respeto de la soberanía siria. En el mismo tono cínico, se han escuchado llamados similares por parte de los hermanos Castro a favor del respeto de las elecciones y de la soberanía de Venezuela en estos momentos delicados.

Los movimientos sociales nacen y se nutren del escepticismo hacia las clases dirigentes y sus cálculos estratégicos, frecuentemente contradictorios por sus intereses personales y partidistas. En ese sentido, un sinnúmero de movimientos sociales han permitido fortalecer los sistemas democráticos y llamar la atención sobre abusos cometidos por regímenes de todas las orientaciones ideológicas. Por otro lado, el uso de las protestas sociales por parte de los líderes demuestra que los movimientos sociales pueden servir también de capital político inmenso para elites políticas a veces apoyadas por una maquinaria mediática potente.

Lo anterior sirve para llamar a la prudencia a quién quiera entender un evento y saber lo que realmente está pasando en un país. El consejo vale tanto para la opinión pública como para las clases políticas. Antes de ponerse “chapitas” – como las vestidas por congresistas durante el traspaso de mando en Chile – y anunciar viajes supuestamente exploratorios, los dirigentes electos deberían dejar de lado su ideología y analizar la realidad con más pragmatismo. Eso, para no perjudicar la política extranjera que ellos mismos quieren elevar a rango de política de Estado.

Colombia: algunas cifras de interés acerca de la elección legislativa

11/03/2014 § Deja un comentario

Acerca de la elección legislativa del 9 de marzo… y otras consideraciones.

© Sébastien Dubé

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Agosto 2010. Cuando Alvaro Uribe entregó el poder a Juan Manuel Santos. (Fuente: http://www.perfil.com/internacional/Asumio-Santos-en-Colombia-y-envio-un-mensaje-de-acercamiento-a-Venezuela-20100807-0016.html)

En Bogotá, la participación electoral fue del 35%.

En Bogotá, el voto en blanco es la segunda “fuerza electoral” (ver enlace El Tiempo abajo).

Cifras preliminares estiman a unos 20% el voto en blanco y nulo a nivel nacional.

Aproximadamente el 43% del padrón electoral nacional participó de los comicios.

Aproximadamente el 35% del padrón electoral nacional emitió un voto válido.

Las fuerzas políticas que apoyan el proceso de paz del presidente Juan Manuel Santos son mayoritarias en ambas cámaras del Congreso.

Para la elección de representantes al Parlamento Andino, el voto en blanco “ganó” con una mayoría absoluta de 53,2% de apoyo…

Según la Fundación Paz y Reconciliación, el domingo competían 131 candidatos criminalizados o “cuestionados por heredar estructuras de la parapolítica o por tener vínculos directos con organizaciones criminales”. Un mínimo de 69 fueron electos (ver columna de Ariel Ávila, enlace abajo).

El apoyo popular y las encuestas con miras a la primera vuelta de la elección presidencial del 25 de mayo muestran proyectan un triunfo para Juan Manuel Santos… Aunque tiene sólo un 25% de apoyo, ningún candidato obtiene – por el momento – más de 10% de intenciones de voto.

Un sistema de partidos explotado. Una ciudadanía desconfiada con su clase política. Un conflicto armado que lleva más de 50 años. Un proceso de paz lento y altamente complejo. Un Presidente espiado por las fuerzas armadas. Una política económica basada en la explotación de recursos naturales en un país que no ha resuelto sus conflictos con respecto a la tierra. Altos mandos de las fuerzas armadas que trafican armas a los paramilitares y buscan descarrillar el proceso de paz. Una justicia prácticamente paralizada a la hora de investigar masacres, acusaciones de corrupción contra líderes políticos y violaciones a los derechos humanos como el escándalo de los falsos positivos… (Ver ediciones de La Semana del 17 y del 24 de febrero…).

Los desafíos siguen siendo enormes para Colombia. Probablemente por eso el optimismo acerca de la situación del país es mayor fuera que dentro de sus fronteras. Adentro triunfa un optimismo moderado y sobre todo escéptico. La población que ha asistido a tantos desastres, claramente, ya no espera promesas sino resultados. Es de esperar que vengan pronto. Se lo merece.

Enlaces:

Columna de Ariel Ávila: http://www.semana.com/opinion/articulo/congreso-cuestionado-por-parapolitica-opinion-de-ariel-avila/380069-3

Columna de Salud Hernández: http://www.infolatam.com/2014/03/10/uribe-no-hizo-temblar-a-santos/

Nota sobre votación al Parlamento Andino: http://www.eltiempo.com/elecciones-2014/congreso/votacin-para-el-parlamento-andino-tendr-que-repetirse/13626875

Nota sobre la votación en Bogotá:

http://www.eltiempo.com/colombia/bogota/abstencion-en-bogota_13625196-4

El mundo el Día Internacional de la Mujer

08/03/2014 § Deja un comentario

¿Y si el 90% de los jefes de Estado fuesen mujeres?

© Sébastien Dubé

¿Las mujeres gobiernan como los hombres o de manera distinta? ¿Las que gobiernan “como los hombres” (como si hubiese un estilo de liderazgo masculino) lo hacen porque es la única manera de hacerlo o lo hacen porque tienen personalidades masculinas?

Esas son preguntas frecuentes en las relaciones internacionales entre las corrientes que invitan a considerar más los factores psicológicos y culturales para analizar las decisiones de los líderes y cómo funciona – o no funciona – el mundo. Obviamente, estamos lejos de la punta de la sombra de un consenso sobre dichas preguntas.

A nivel micro, queda obvio que los liderazgos de Angela Merkel, Laura Chinchilla, Cristina Fernández, Michelle Bachelet y Dilma Roussef tienen grandes diferencias. Tanto como los pueden tener los liderazgos de Sebastián Piñera, Barack Obama, Vladimir Putin y José Mujica por ejemplo. Pero esa perspectiva es errónea – creo yo – a la hora de cuestionar si las mujeres conciben y conducen la política de manera distinta o no. Lo que lleva a cuestionar si el mundo sería distinto con más mujeres en el poder.

Cifras del 2012 (ver enlace abajo) indican que sólo 17 países del mundo son liderados por mujeres. Menos del 20% de los parlamentarios del planeta son mujeres. Un poco más del 15% de los ministros en el mundo son mujeres. Queda claro, el mundo se encuentra gobernado por la minoría masculina.

Decir que el mundo sería distinto si hubiese más mujeres líderes es mera especulación. Pero hay realidades objetivas de las cuales no se puede escapar. Organizaciones de cooperación internacional en situaciones de emergencia otorgan bonos o comida sólo a las mujeres… También, los países más avanzados en temas de justicia social e igualdad tienen mayores presencias de mujeres en cargos de toma de decisión.

Miren las fotos abajo. ¿La situación en Asia, en el Medio Oriente y en África, por ejemplo, sería la misma si cada hombre fuese reemplazado por una mujer?

El mundo actual es la expresión cotidiana de fracasos humanos horribles que son evitables por la ciencia y los recursos existentes. Y es un mundo que ha sido y sigue dominado de manera ultrajante por los hombres.

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Foto de la Conferencia de los líderes de los países de la Unión Africana en 2010. ¿Cuántas mujeres?

Fuente: http://www.unfpa.org/public/home/news/pid/6366

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Foto de la Cumbre de los jefes de Estados de Europa y Asia, 2012. ¿Cuántas mujeres?…

Fuente: http://www.asef.org/index.php/press/corporate/news-2773-asia-europe-leaders-meet-in-laos

Para más datos sobre la participación de las mujeres en el poder político, ver esa nota de The Guardian (2012): http://www.theguardian.com/news/datablog/2012/mar/07/women-representation-in-politics-worldwide

…Y también la Sección Democracy and Gender del IDEA: http://www.idea.int/gender/

Out of office – Auto Reply…

30/01/2014 § Deja un comentario

 

Me voy de vacaciones. Espero volver en marzo con buenas noticias sobre el proceso de paz en Colombia…

ImagenFuente de la imagen: http://www.udea.edu.co/portal/page/portal/bActualidad/Principal_UdeA/UdeANoticias/Historial/Historial%202012/Sociedad/Perspectivas%20de%20las%20negociaciones%20de%20paz%20en%20Colombia

 

 

Las percepciones que importan: el Chile visto desde adentro y desde afuera

30/01/2014 § Deja un comentario

Las imágenes y las percepciones importan. A veces tanto como los hechos y la realidad.

moreira-y-tarud

Iván Moreira y Jorge Tarud, dos diputados de la Comisión de Relaciones Exteriores criticados por sus declaraciones relacionadas al fallo de la CIJ.

Fuente de la foto: http://www.theclinic.cl/2013/07/07/tarud-y-moreira-llaman-a-no-politizar-fallo-de-la-haya-por-elecciones-de-noviembre/

© Sébastien Dubé

A raíz del fallo de La Haya sobre el diferendo marítimo entre los Estados de Chile y de Perú, se habló mucho de la importancia de acatar el fallo de la Corte International de Justicia (CIJ). Desde ambos lados de la frontera marítima y terrestre, distintas autoridades han expresado preocupaciones acerca de la voluntad real del vecino de cumplir con sus obligaciones internacionales. Además, por ambos lados de la frontera, autoridades electas han cuestionado la legitimada del fallo y de la Corte, dejado entender que quedaban temas pendientes y que tal vez era mejor salir de algunas organizaciones internacionales.

En las relaciones internacionales, particularmente en un tema bilateral con potencial conflictivo, es fundamental que los actores – y los analistas – sean capaces de ponerse en el lugar del otro protagonista y de considerar sus posibles percepciones. En otras palabras, para entender cómo las autoridades peruanas – o de cualquier otro país – construyen su discurso y toman sus decisiones en los temas relacionados con Chile, es imprescindible tratar de definir la imagen que en el Perú se tiene de Chile y de sus autoridades. Lo contrario es igual de cierto en el caso de las autoridades peruanas.

Lo anterior es fundamental porque un análisis estrictamente “hacia adentro” puede ser engañoso y llevar a lecturas erróneas de la dinámica internacional. Por ejemplo, cuando las autoridades chilenas hablan de “la tradición histórica de respeto de los compromisos y obligaciones internacionales de Chile”, olvidan que varios actores externos no comparten esa visión. Y aquí, no importa que tengan razón o no, lo importante es entender cómo piensan para saber y anticipar sus comportamientos frente al país.

Desde afuera, Chile ciertamente representa un modelo de transición y consolidación democrática exitoso. Por alguna razón Chile acompaña a Colombia en su búsqueda de resolución de su conflicto armado interno. Chile también es visto como un país estable política y económicamente y se compara de manera más que ventajosa – a nivel regional – por tener reglas claras que atraen inversiones y facilitan la firma de tratados comerciales de varias índoles. Eso es indudable.

Sin embargo, en términos de derecho, respeto de compromisos legales y de relaciones diplomáticas con la región, el balance de Chile – visto desde afuera – es menos brillante. Desde afuera, se puede mencionar por lo menos tres imágenes que proyecta el país. Y aquí, no importa que esas imágenes sean total o parcialmente erróneas. La diplomacia se desarrolla en un mundo de hechos y percepciones y existe una amplia literatura sobre la psicología y el efecto de dichas percepciones o preconceptos sobre la toma de decisión en política exterior.

Una primera imagen es la de un Chile que tiene 4.000 km de costa pero que se niega a conversar la idea de facilitar un acceso de unas decenas de kilómetros a Bolivia. Una segunda imagen es la de un Chile que salió del Pacto Andino y no participa plenamente del Mercosur. Es decir, es la imagen de un país que muestra un rechazo a comprometerse de pleno con la región y que ha obtenido beneficios importantes con esa política. Una tercera imagen es la de un Chile que se burló del derecho internacional y de la comunidad internacional al impedir el juicio a Augusto Pinochet por razones de salud en los años 1998 y 1999. Ahora, la incapacidad del país de resolver varios temas de Derechos Humanos sigue dañando la imagen de Chile afuera. Aquellos interesados que siguieron el Examen Periódico Universal (EPU) de la situación en Chile que hizo el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas el martes 28 de enero pudieron verlo claramente.

Lo planteado sirve para ilustrar que el próximo gobierno de Chile tendrá que trabajar muy cuidadosamente para mejorar la imagen del país hacia la región y el resto del mundo. Ahora, el contexto es envidiable. Con la salida del contexto del fallo de La Haya, el asiento en el Consejo de Seguridad de la ONU y un ministro que sabe manejar las cuerdas de la diplomacia internacional, Chile tiene una oportunidad para dar un salto hacia adelante y jugar un papel internacional a la altura de sus posibilidades. Lo urgente consiste en darle un norte político a la política exterior y adoptar una estrategia comunicacional profesional que deje menos espacio a los díscolos que hacen declaraciones perjudiciales para el país y su política exterior.

10 recordatorios esenciales para los amigos chilenos y peruanos a 48 horas del fallo

25/01/2014 § Deja un comentario

Aquí van unos principios que deberían recordarse antes de escuchar el fallo de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya acerca del diferendo marítimo entre los Estados de Perú y Chile.

© Sébastien Dubé*

1. El fallo de la CIJ no es para definir quién gana y pierde sino quién tiene la interpretación jurídica correcta de los documentos que definen la frontera terrestre y marítima entre ambos países. Es derecho internacional, no es deporte.  No hay ganadores ni perdedores. Hay quienes están/estaban en lo correcto y quienes están/estaban en lo incorrecto.

2. El fallo no abrirá necesariamente el camino a más demandas. Si un país cree que un vecino no respeta los tratados, primero tiene que convencer a la CIJ que tiene los suficientes argumentos para que dicha instancia abra una causa.

3. En el futuro, Chile también podría recurrir a las reglas inscritas en el Pacto de Bogotá y solicitar un fallo a la CIJ. Entonces, mejor no desacreditar la instancia, sus jueces y todo el sistema jurídico internacional.

4. Si usted se preocupa por la seguridad, la verdad es que los 38.000 km cuadrados de territorio marítimo no cambiarán nada al poder, la fuerza, la potencia o la debilidad de ninguno de los dos países.

5. Si usted cree que los 38.000 km en disputa contienen un tesoro que podría asegurar el crecimiento económico de uno u otro país, la verdad es que (1) contiene anchoveta que Corpesca transforma en harina de pescado; (2) nunca se exploró si el territorio contiene hidrocarburos o petróleo, lo que significa es que nadie nunca creó que podía ser el caso.

6. Si usted juzga que en lo personal y en su vida cotidiana, no tiene nada que ver con la causa y ese conflicto de antaño, y tampoco con las decisiones que toman los políticos de turno, entonces no tiene porque querer insultar a un ciudadano del país vecino. Y él tampoco tiene razones de insultarlo.

7. Si usted se preocupa por su AFP, en el caso chileno, debería apoyar el desarrollo de relaciones amistosas con el Perú porque el valor de sus inversiones para la previsión podría bajar en caso de enfriarse las relaciones bilaterales. Si usted es peruano y se preocupa por las remesas de sus familiares que viven en Chile, también debería apoyar relaciones bilaterales harmoniosas.

8. El ceviche, el ají de gallina y el vino chileno son lo mejor. Dejar de consumir y disfrutar de los productos del país vecino no tiene impacto ninguno sobre una decisión tomada por una Corte internacional.

9. La economía chilena necesita el aporte de los trabajadores peruanos que vinieron al país para tener mejores condiciones de vida para ellos y sus hijos. La economía peruana necesita el aporte de las inversiones chilenas para mantener su desarrollo. Eso.

10. En seis meses estaremos en plena fiebre del Mundial. No se escucharán más mitos y semiverdades sobre las relaciones internacionales y el derecho internacional. Tenga paciencia.

*El autor proviene de Quebec, antigua Nueva Francia que cubría todo el territorio de la actual provincia de Quebec (Canadá) hasta el Pacífico y hasta México. Puede entender la sentimentalidad relacionada a lo que puede representar la soberanía y el territorio.